viernes, 15 de mayo de 2009

Oportunidades en tiempos de crisis

En toda crisis Económica, pueden surgir grandes oportunidades, y estas no sólo se limitan a reestructuraciones financieras o productos novedosos para afrontarla de mejor manera. Es importante cambiar algunas prácticas de nuestro día a día para encontrarlas, a continuación mencionamos algunas:
• Simplificar para mejorar, hagamos procesos más simples y eficientes, esto nos ayudará a mantenernos enfocados en las actividades medulares de nuestro negocio
• Seamos generosos, si los re-procesos son caros y las destrucciones tienen implicaciones fiscales complejas, se pueden hacer donativos, al tiempo que trabajamos en el punto inicial e implementamos procesos mejores
• Maximicemos el valor que ofrecemos, es importante durante una recesión cuidar a nuestros clientes y buscar su fidelidad aportando innovaciones, calidad, dando un buen servicio, mejorando la relación costo-beneficio a su favor, de tal forma que nos sigan eligiendo más allá de un criterio de costo
• Optimicemos el valor que recibimos, es un buen momento para trabajar en el desarrollo de nuestros proveedores y trabajar con ellos en construir sinergias
• Diversifiquemos nuestras fuentes de ingresos, no implica necesariamente lanzamientos, ya que pudieran ser contraproducentes, pero quizás es un buen momento para dar un nuevo aire a fórmulas anteriormente probadas o explotar las fortalezas y talentos de nuestro equipo.

Economía e influenza

La influenza H1N1 ha incrementado los efectos de la recesión en la economía mexicana, severamente dañada por la crisis global y la contracción de Estados Unidos, su principal socio comercial. De acuerdo con la agencia calificadora Moody´s, a consecuencia de la influenza el PIB se podría contraer entre 0.5 y 1%, este efecto sumado al pronóstico de retroceso de -4% en el PIB referido por Banxico.

Una caída del PIB cercana al 4.5% es comparable en los últimos años únicamente con el escenario de -6.2%, alcanzado durante la crisis de 1995.

Para llegar a estas cifras, se espera la recuperación para el segundo semestre del año, de acuerdo al Banco de México, compensando la caída acumulada que se estima entre 7 y 8.5%; sin embargo durante 2010 la recuperación se verá mermada dada la caída en los precios del petróleo y las implicaciones fiscales y de balanza de pagos que traerá consigo, este efecto está descontado de las proyecciones para el cierre de 2009, dado que hay una cobertura petrolera.

En la actividad económica, as pérdidas en ventas para los restaurantes de la Ciudad de México y otras zonas turísticas se estiman entre 70 y 90%, a lo largo de medio mes; sin embargo, el efecto se ha retardado para giros como el hotelero que continúan operando a una tercera parte de la ocupación esperada y durante el último mes han presentado una caída hasta del 80% de sus ingresos.

Los bancos, otorgaran periodos de gracia para pagos en sus créditos a Pymes, de acuerdo a la Asociación de Bancos de México (ABM), de igual modo, el gobierno otorgará facilidades para cubrir las cuotas de seguridad social y los impuestos. Ciertamente, el gobierno tiene que actuar como rector de la economía redistribuyendo el ingreso; sin embargo, aún cuando se reduzca el gasto corriente, no existen recursos suficientes para subsanar todas las pérdidas ni está en su papel hacerlo, por lo que en la Iniciativa Privada, las expectativas de la recuperación deben ser claras, mesuradas y solidarias.